31/10
2006
2006
La pesca deportiva como palanca de desarrollo de la región
La importancia de seguir potenciando la pesca deportiva como recurso turÃstico fue destacada por el coordinador del producto Pesca de la SecretarÃa de Turismo de la Nación, Jaime RÃos, al informar que en lo que va del año "unos 12 mil pescadores deportivos de los Estados Unidos visitaron la Patagonia".
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La importancia de seguir potenciando la pesca deportiva como recurso turÃstico fue destacada por el coordinador del producto Pesca de la SecretarÃa de Turismo de la Nación, Jaime RÃos, al informar que en lo que va del año "unos 12 mil pescadores deportivos de los Estados Unidos visitaron la Patagonia".
El aumento de la llegada de turistas extranjeros que buscan esta oferta sin embargo constituye una pequeña fracción de lo que podrÃa significar esta actividad en futuro. Fue asà que RÃos señaló que los 13.500 deportistas que visitaron el paÃs -durante el 2006 "representan menos del 1 por ciento de los potenciales pescadores de los Estados Unidos".
La temporada de pesca en toda la región patagónica comienza a mediados de noviembre y finaliza a mediados de abril, y según un trabajo realizado por investigadores de la Universidad del Comahue, en Bariloche y zona de influencia, cada temporada de pesca tiene un movimiento de dinero superior a los ocho millones de dólares.
El año pasado la Legislatura rionegrina editó el libro “La pesca Deportiva en la Provincia de RÃo Negroâ€, escrito por Daniel Wegrzyn y Julio Santos, dos conocedores profundos de la geografÃa y las posibilidades de los ingentes recursos pesqueros deportivos rionegrinos. .
Allà se señala que luego de que los salmónidos colonizaran exitosamente las aguas patagónicas, la gestión del Dr. Bustillo al frente de Parques Nacionales y Turismo, en los años ´30, tuvo la visión de considerar esto como una gran oportunidad de desarrollo a través del impulso de la pesca deportiva como actividad turÃstica.
Fue asà que contrató a expertos e invitó a calificados referentes mundiales para que conozcan la calidad de este recurso y lo comuniquen al mundo. En concordancia con ello ordenó el dictado de normativas especÃficas de protección y uso racional que fueron conformando el primer reglamento de pesca deportiva del paÃs.
Daniel Wegrzyn y Julio Santos descalificaron en esta lÃnea que la pesca deportiva es tan sólo un patrimonio de clubes y pobladores ribereños, y la erigen como una de las grandes alternativas de desarrollo con que cuenta la provincia de RÃo Negro, y que ha sido constantemente eclipsada por la actividad de pesca marÃtima que ha demandado históricamente una mayor atención del Estado.
En el libro se destaca a la pesca deportiva como una actividad que es de toda la provincia, que merece una aplicación similar a otras actividades que sostienen la economÃa provincial, como la fruticultura, la ganaderÃa o la misma pesca marÃtima, ya que el volumen del movimiento económico generado, con una mÃnima atención tiene un peso relativo importante, dimensionado para Bariloche por la Universidad Nacional del Comahue en unos 8 millones de dólares anuales.
Comparativamente la provincia de Neuquén estima en 30 millones de dólares la contribución de esta pesca a su economÃa provincial, con la restricción que le impone ser un territorio mediterráneo desprovisto de costa marÃtima.
Constantemente se trata a la pesca deportiva desde este punto, destacando ventajas adicionales, ya que a diferencia de estas otras actividades, se destaca su amigabilidad ambiental, la imposibilidad de su monopolización, la distribución del beneficio que alcanza a miles de habitantes rionegrinos vinculados con la hotelerÃa, la gastronomÃa, el equipamiento y los servicios.
También a diferencia de estas actividades, las limitantes de aprovechamiento no están dadas por los cupos de explotación sino por la creatividad, por la inversión, la calidad de servicios pero no por el recurso. Los cupos de aprovechamiento son despreciables en sus niveles actuales, y bajo conceptos modernos de explotación prácticamente no tendrÃa techo, conjugando una potencialidad, permitida por el recurso, casi increÃble.

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El aumento de la llegada de turistas extranjeros que buscan esta oferta sin embargo constituye una pequeña fracción de lo que podrÃa significar esta actividad en futuro. Fue asà que RÃos señaló que los 13.500 deportistas que visitaron el paÃs -durante el 2006 "representan menos del 1 por ciento de los potenciales pescadores de los Estados Unidos".
La temporada de pesca en toda la región patagónica comienza a mediados de noviembre y finaliza a mediados de abril, y según un trabajo realizado por investigadores de la Universidad del Comahue, en Bariloche y zona de influencia, cada temporada de pesca tiene un movimiento de dinero superior a los ocho millones de dólares.
El año pasado la Legislatura rionegrina editó el libro “La pesca Deportiva en la Provincia de RÃo Negroâ€, escrito por Daniel Wegrzyn y Julio Santos, dos conocedores profundos de la geografÃa y las posibilidades de los ingentes recursos pesqueros deportivos rionegrinos. .
Allà se señala que luego de que los salmónidos colonizaran exitosamente las aguas patagónicas, la gestión del Dr. Bustillo al frente de Parques Nacionales y Turismo, en los años ´30, tuvo la visión de considerar esto como una gran oportunidad de desarrollo a través del impulso de la pesca deportiva como actividad turÃstica.
Fue asà que contrató a expertos e invitó a calificados referentes mundiales para que conozcan la calidad de este recurso y lo comuniquen al mundo. En concordancia con ello ordenó el dictado de normativas especÃficas de protección y uso racional que fueron conformando el primer reglamento de pesca deportiva del paÃs.
Daniel Wegrzyn y Julio Santos descalificaron en esta lÃnea que la pesca deportiva es tan sólo un patrimonio de clubes y pobladores ribereños, y la erigen como una de las grandes alternativas de desarrollo con que cuenta la provincia de RÃo Negro, y que ha sido constantemente eclipsada por la actividad de pesca marÃtima que ha demandado históricamente una mayor atención del Estado.
En el libro se destaca a la pesca deportiva como una actividad que es de toda la provincia, que merece una aplicación similar a otras actividades que sostienen la economÃa provincial, como la fruticultura, la ganaderÃa o la misma pesca marÃtima, ya que el volumen del movimiento económico generado, con una mÃnima atención tiene un peso relativo importante, dimensionado para Bariloche por la Universidad Nacional del Comahue en unos 8 millones de dólares anuales.
Comparativamente la provincia de Neuquén estima en 30 millones de dólares la contribución de esta pesca a su economÃa provincial, con la restricción que le impone ser un territorio mediterráneo desprovisto de costa marÃtima.
Constantemente se trata a la pesca deportiva desde este punto, destacando ventajas adicionales, ya que a diferencia de estas otras actividades, se destaca su amigabilidad ambiental, la imposibilidad de su monopolización, la distribución del beneficio que alcanza a miles de habitantes rionegrinos vinculados con la hotelerÃa, la gastronomÃa, el equipamiento y los servicios.
También a diferencia de estas actividades, las limitantes de aprovechamiento no están dadas por los cupos de explotación sino por la creatividad, por la inversión, la calidad de servicios pero no por el recurso. Los cupos de aprovechamiento son despreciables en sus niveles actuales, y bajo conceptos modernos de explotación prácticamente no tendrÃa techo, conjugando una potencialidad, permitida por el recurso, casi increÃble.

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