Gripe porcina, lo que no se cuenta: ¿Pandemia o estafa a nivel mundial? Por Diego Mur

¿Pandemia de Gripe Porcina o estafa a nivel mundial? Este articulo lo escribí para Tribuna de Periodistas, medio que dirige mi estimado colega Christian Sanz. Es un resumen ordenado de mi investigación sobre la mentira de la Gripe Porcina y el negocio que realizan los laboratorios a costa del miedo y la paranoia irracional. La nota, publicada anteriormente en Tribuna de Periodistas comienza así: Informe Especial: Desde EEUU, y con datos irrefutables, cuestionan la disposición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al Gobierno de EEUU y a los grandes medios de comunicación.

Según el ultimo informe de tinte amarillista de Reuters México es el país con mayor cantidad de casos de gripe porcina contabilizando cerca de 8.000 personas infectadas, vale destacar que en dicha cifra están sumando el total de infectados que incluye a también a quienes se curaron hace varios meses y cuyos nombres no salen en los titulares de los diarios.
También se habla de unas 120 muertes. No obstante, México posee una población total de 107.6 millones de habitantes. Por ende, la suma de casos es insignificante comparada a la población total del país. Profesionales, sin tanta cobertura mediática como Novartis(1), en  Estados Unidos se preguntan: ¿Que tan seriamente deberíamos tomar la histeria de los principales medios de comunicación por los casos de gripe A H1N1 teniendo en cuenta la población mundial? ¿Se trata de una pandemia? Hubo en el mundo supuestas 250 muertes por gripe porcina, pero el planeta tiene una población total de 6,7 billones de personas.

¿Suficiente para hacer llover?

Aunque la matemática es la matemática y para evitar confusiones: Un billón, en la lengua española, equivale a un millón de millones, es decir, 1.000.000.000.000. Pero para los países de habla inglesa o portugueses el mismo concepto se aplica a mil millones, es decir, 1.000.000.000. Teniendo en cuenta de donde viene el asunto de la gripe porcina, y para simplificar, calcularemos con la denominación en ingles que en definitiva es la que usaran para realizar negocios.
    Según datos actualizados, la población mundial es exactamente de: 6,787,092,913 billones, es decir 6.7 billones. Si calculamos un tercio de esa cantidad de personas y tenemos en cuenta, por ejemplo, que los laboratorios venderán la vacuna a 11 dolares cada una (las cifras manejadas por el momento oscilan entre los 10 a 15 dolares por vacuna), entonces podríamos establecer que vendiéndole el fármaco solo a un tercio de la humanidad los laboratorios facturarían la suma de U$S 24.886.007.347, es decir, 24.8 billones de dólares.

¿Cómo pudo código genético proveniente de tres continentes unirse en una sola cepa, en la Ciudad de México?

El mundo científico e investigadores independientes, a quienes no se les permitió ver la nueva cepa por razones de Seguridad Nacional, están desconcertados por este virus debido a que según los informes de la OMS o el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU,  la composición genética del A H1N1 contiene elementos de gripe humana, gripe porcina y gripe aviar. Estos elementos proceden de tres regiones geográficas distantes en el mundo: América del Norte, Europa y Asia. Algo así hasta ahora, resulta inaudito en la naturaleza (aunque no teóricamente imposible). Debido a su composición genética única, Patrick Wood propuso la ironía de que la enfermedad sea llamada «gripe de cerdo volador», o Gripe Porcina Voladora en lugar de gripe porcina. (http://www.augustreview.com/index.php?option=com_content&task=view&id=118&Itemid=31)

La Organización Mundial de la Salud oculta el resultado de un examen independiente sobre la Gripe Porcina

A ningún científico independiente se le permite ver la cepa original de gripe porcina o la forma en que fue identificada o aislada, debido a las oportunas Leyes de Seguridad de los EEUU. Por este motivo no hay pruebas independientes, ni contundentes, que que certifiquen siquiera la existencia de la nueva cepa, debido a ello, la única alternativa que queda es confiar en los informes de noticias sobre las supuestas pruebas que los “acreditados” habrían realizado.

Si es que existe, la nueva gripe porcina es casi indistinguible de la ordinaria

El Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York explicó. «En los últimos días, algunas empresas han informado de casos confirmados por error de la gripe A H1N1 en sus lugares de trabajo”.
Hasta el mes pasado, la gripe A H1N1 no pudo ser diagnosticada por médicos u hospitales locales de EEUU. Sólo el Departamento de Salud del Laboratorio de Salud Pública podía determinar si existía un caso probable de gripe porcina, y después de eso, sólo podía confirmarlo el CDC ( Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU).  Pero la prensa continuó bombardeando con nuevos casos. De hecho, en el citado mes, el Departamento de Salud del Laboratorio de Salud Pública de Nueva York confirmó muchos casos de gripe estacional (normal), que era indistinguible (para ellos) de la A H1N1 debido a que no contaban con las herramientas necesarias para realizar el diagnostico preciso, ni en sus laboratorios médicos ni en los hospitales. ( http://www.nyc.gov/html/doh/html/pr2009/pr020-09.shtml )

De acuerdo a datos oficiales: Todo estaba planeado de antemano

    En Mayo se publicó “El Gobierno de los EE.UU. Espera una pandemia de gripe”: Hace algunos años el gobierno de los EE.UU. también “esperaba” que la gripe aviar pudiera matar a 1,9 millones de personas. ( http://www.usatoday.com/news/health/2005-10-08-flu-pandemic_x.htm ). Mientras tanto, el gobierno norteamericano creó un sitio web para comercializar y promover el concepto de pandemia gripal, ya que “considera” que se producirá una. Se llama pandemicflu.gov (o avianflu.gov). El sitio web afirma que su propósito se debe a la «probabilidad” de enfrentarse a una prolongada y amplia propagación de una enfermedad gripal que podría requerir cambios temporales en muchos ámbitos de la sociedad, tales como escuelas, trabajo, transporte y otros servicios públicos.

Entonces:

El gobierno de EEUU no sólo “inventó” que habrá una epidemia, sino que dispuso de miles de millones de dólares para sustentar la preparación para combatirla. ¿No fue esto acaso, una suerte de oscura esperanza de surja un gran brote de gripe en el futuro? En mayo informaron que: Con motivo de prepararse para el esperado (previsto) brote de gripe aviar, el Gobierno de EEUU estaba financiando la creación y el almacenamiento de vacunas contra la gripe aviar en escala masiva. El 15 de enero de 2009, los EE.UU. Mediante el Departamento de Salud y Servicios Humanos otorgó un contrato de 487 millones de dólares a Novartis Vaccines and Diagnostics para hacer la vacuna contra la gripe aviar. Todo esto fue informado en MAYO. (Http://www.hhs.gov/news/press/2009pres/01/20090115b.html)
Seguramente la firma Novartis “les suena” de alguna parte. ¿Saben porque? Porque en Junio de este año Novartis anunció que lanzará una vacuna contra la gripe porcina (
/diariobolson/detalle.php?id_noticia=22062)
Las dos mas grandes mentiras para justificar que es probable que una pandemia de Gripe Porcina vuelva a suceder o que este sucediendo: 1976 y 1918.
Patrick Di Justo enseña que la llamada pandemia de 1976 que, el gobierno, medios de comunicación, y el 
Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU  utilizan para advertir al pueblo norteamericano (y al mundo), nunca se produjo.

Fragmentos de la transcripción del articulo (Traducción Diego Mur): «Este virus matará 1 millón de estadounidenses», declaró EE.UU. en 1976. El pánico de entonces tiene mucho para enseñarnos hoy. Por Patrick Di Justo.
“Hay pruebas de que habrá una gran epidemia de gripe este próximo otoño. Se prevee que veremos el regreso de los virus de la gripe de1918, que es la forma más virulenta de la enfermedad. En 1918 medio millón de estadounidenses murieron. Las proyecciones son que este virus matará un millón de estadounidenses en 1976.” – F. David Matthews, secretario de salud, educación y bienestar (febrero, 1976)
En enero de 1976, un soldado de 19 años del ejercito de EE.UU. llamado David Lewis, cumplía ordenes en Fort Dix. Un día decidió unirse a su pelotón en una caminata de 50 millas a través de la nieve, en Nueva Jersey. Lewis no debió haber ido, la recomendación de su medico fue que se quedara en la unidad debido a que estaba engripado. A trece millas de ascenso, Lewis se derrumbó y murió poco tiempo después de neumonía, que fue causada por la gripe.

Como Lewis era joven, sano y no había sucumbido a la gripe común, su muerte desató una cadena de incertidumbres que confundió a los científicos. Mientras tanto, el gobierno entró en pánico y por ello, eventualmente, la gente percibió debilidad y desconfió de las autoridades, asunto que influyó sobre la opinión publica a cerca de Vietnam y el Watergate.
Días atrás, el Secretario de Seguridad Nacional Janet Napolitano dejó abierta la posibilidad de un programa de vacunación masiva para el actual brote de gripe porcina. Si esto ocurre, la administración de Obama tiene mucho que aprender sobre la debacle del soldado Lewis mientras marchaba.
Lewis fue víctima de la gripe porcina, una forma de gripe endémica en las poblaciones de cerdos. La gripe es causada por un virus, un microorganismo cuyo código genético que se encuentra dentro de una vaina de proteína, se compone de varias hélices de ARN. El virus inyecta su ARN en una célula sana, lo que provoca que la célula deje de hacer su trabajo usual y cree más copias del virus. Los genes ARN mutan fácilmente, por esta razón, cada nueva temporada la gripe es ligeramente diferente y afecta mas o menos a la población. .
A finales de enero, 155 soldados en Fort Dix presentaron informes positivos al ser examinados en la búsqueda de anticuerpos contra la gripe porcina. Ninguna de las familias de los soldados o los compañeros de trabajo, sin embargo, se expusieron al virus, y los únicos casos de gripe porcina se limitaron a la compañía de Lewis, en su campamento. Ningún otro soldado murió por gripe porcina. Por ende, el virus no se propagaba. No obstante, esta información no logró calmar a los médicos, y en 14 de febrero de 1976, el Centro de Control de Enfermedades emitió un aviso a todos los hospitales de EE.UU. en busca de posibles casos de gripe porcina.
En marzo, el final normal de la temporada de gripe para los países del hemisferio norte, disminuyeron los casos de todos los tipos de gripe en todo el mundo, y no existió ni un solo caso de gripe porcina fuera de Fort Dix.
Por alguna razón esta noticia tampoco logró aplacar a los médicos, y el 13 de marzo de 1976, el director de los Centros de Control de Enfermedades pidió al Congreso dinero para desarrollar y probar vacunas contra la gripe porcina, con objeto de crear suficientes fármacos para inmunizar a por lo menos el 80 por ciento de la población de los Estados Unidos, según dijeron, el mínimo necesario para evitar una epidemia.
1976 fue el año del. Bicentenario de Estados Unidos. 1976 fue además, un año de elecciones presidenciales. 1976 fue dos años después del Watergate que provocó la dimisión de Nixon, y un año después de la caída de Saigón. El gobierno de los EE.UU., (tanto republicanos como demócratas), jamás se había enfrentado a semejante desprecio por parte de la opinión publica. Prácticamente todos políticos sentían la necesidad abrumadora y “patriótica” de hacer algo para mejorar la imagen ante el publico y que los vean “como buenos chicos de nuevo”. Una pandemia de gripe porcina era una oportunidad servida. ¿Qué mejor manera de llegar a la buena voluntad de los electores que para salvarlos de una plaga?
Entre marzo 13 y 24 de marzo, el gobierno de los EE.UU. el. Gobierno recibió la petición de los médicos del Centro para el Control de Enfermedades, que fue entregada al secretario del HEW (Ministerio de Salud, Educación y Bienestar Social, precursor del actual Departamento de Salud y Servicios Humanos), y llegó a la mesa del presidente en menos de una semana. El 24 de marzo, el día después de que perdió la elecciones en Carolina del Norte contra Ronald Reagan, el presidente Gerald Ford se reunió con virólogos en la parte superior de la Casa Blanca y les preguntó ¿Si la nación se enfrenta a una epidemia de gripe porcina. Podría ser necesaria la vacunación en masa? Todos los médicos dijeron que sí.
Después de la reunión, el Presidente Ford celebró una conferencia de prensa con Jonas Salk y Albert Sabin, los desarrolladores en EEUU de la vacuna contra la polio. El presidente anunció la inminente plaga de gripe y pidió al Congreso $ 135 millones para investigar el desarrollo de una vacuna contra la gripe porcina con el objetivo de vacunar a la ciudadanía. Esta fue probablemente la primera vez que la nación escucho hablar en forma masiva de la gripe porcina.
El Congreso, con pocas excepciones, corrió a apoyar el proyecto de ley.
La cámara adjuntó U$S 1,8 billones y el Presidente Ford firmó el proyecto de ley el 15 de abril de 1976, señalando incorrectamente a la prensa que la gripe porcina de Fort Dix era idéntica a la “variedad mortal 1918”. Anunció que el programa de vacunación comenzaría en octubre.
Los científicos comenzaron a tomar conciencia. En julio, estaban prácticamente de acuerdo en que una pandemia de gripe en 1976 no daría lugar a 1 millón de muertos en EE.UU. La cepa de gripe extraída del soldado Lewis, fue mucho menos virulenta de lo que, se suponía, fue la cepa de 1918, y la medicina moderna podía manejar un brote mucho mejor que en la Primera Guerra Mundial. La Organización Mundial de la Salud ordenó a los hospitales mantener una alerta mundial para la gripe porcina, pero no solicitó la vacunación en masa de la población.
Pero el gobierno de los EE.UU. fue imparable. El Congreso empezó a presionar a las compañías farmacéuticas para que trabajen más rápido en el desarrollo de una vacuna contra la gripe porcina. Las compañías farmacéuticas de aquellos tiempos explicaron que el desarrollo de una vacuna adecuada requería años de experimentación y ensayos clínicos, y se mostraron reacios a desarrollar y distribuir una prueba de drogas. Las compañías farmacéuticas dijeron que podrían trabajar más rápido si se les daba inmunidad frente a demandas “en el caso de algo saliera mal con la vacuna”. El Congreso se negó. La cuestión de la responsabilidad jurídica se mantuvo en un punto muerto hasta el 2 de agosto, 1976.
Ese día, dos miembros de la Legión Americana murieron de una extraña enfermedad respiratoria que adquirieron en una convención de la Legión en Filadelfia. El Congreso, colectivamente, enloqueció. Aterradoras noticias provenientes de Filadelfia indicaban que las muertes serían el comienzo de la Gran Epidemia de gripe porcina de 1976. El 3 de agosto, el Congreso acordó indemnizar completamente las empresas farmacéuticas contra cualquiera y todas las demandas que pudieran sufrir como resultado de la distribución de la vacuna contra la gripe porcina. Los laboratorios comenzaron a trabajar en la droga.
El 5 de agosto, el jefe del Centro para el Control de Enfermedades dio testimonio ante el Congreso y anunció de forma concluyente que los legionarios habían muerto de una enfermedad nueva, un tipo de neumonía que definitivamente no era gripe porcina.
Cuando el Congreso fue informado de que la temida epidemia no se había iniciado, decidió cancelar la indemnización de acuerdo con las compañías farmacéuticas. Las compañías farmacéuticas dijeron que pondrían fin de inmediato el desarrollo de vacunas contra la gripe porcina y sugirieron que el Congreso debería ser razonable para garantizar los beneficios del desarrollo de vacunas.
El Presidente Ford fue a la televisión esa noche y pronunció un discurso a la nación, diciendo a los estadounidenses que el Congreso sería el culpable de sus muertes cuando la temporada de gripe comenzara en octubre. Cedido en el Congreso, el día 15 de agosto, el Presidente Ford firmó el Programa de Vacunación Nacional de la Gripe (NIIP). Este proyecto se proponía como meta la inmunización de al menos el 80 por ciento de la población de los EE.UU. La indemnización a los laboratorios siguió en pie, y estos se pusieron a trabajar en la droga.
En septiembre, la estrategia de la gripe porcina se vino abajo. Si bien en las encuestas el 93 por ciento de la población había oído hablar de la gripe porcina y “sabía” que podría causar un millón de muertes EE.UU., sólo el 52 por ciento tenía previsto vacunarse. La prensa reclamó al Congreso por no haber  hecho un buen trabajo educando al público. Miembros del Congreso culparon del fracaso al Centro para el Control de Enfermedades. El CDC estudió la muerte de los legionarios, y aunque fue capaz de sostener que los soldados no habían muerto de gripe porcina, no pudo precisar qué exactamente los había matado. La Legión Americana en medio del caos señaló que todo el asunto era un complot comunista. El congresista John Murphy, de Staten Island juzgó al Centro para el Control de Enfermedades por su estancamiento en la identificación de la enfermedad de los legionarios y por causar pánico entre la gente con la gripe porcina. Murphy exigió que investigaran al Centro para el Control de Enfermedades y la indemnización a las empresas farmacéuticas. El heroico milagro que se suponía iba a enaltecer la imagen del gobierno se hizo inútil antes de empezar.
El 1 de octubre de 1976, el programa de vacunación se inició. En octubre 11, aproximadamente 40 millones de personas habían recibido las vacunas contra la gripe porcina, principalmente a través de los nuevos instrumentos de aire comprimido para vacunación. Esa noche, en Pittsburgh, llegó el primer golpe para el programa de inmunización: Tres personas de la tercera edad murieron poco tiempo después de recibir sus vacunas contra la gripe porcina.
Estalló el clamor en los medios de comunicación, que vinculaba las muertes a las vacunas sin ningún tipo de prueba, la prensa fue tan fuerte que llamó a una reprimenda en el aire por parte de la CBS. El conductor Walter Cronkite, llamó a sus colegas a entrar en razón y a que piensen en las consecuencias de sus actos. Pero era demasiado tarde. El gobierno esperaba desde hacía mucho tiempo la masa de pánico por la gripe porcina – pero ahora tenían pánico en masa sobre la vacunación contra la gripe porcina.
Las muertes en Pittsburgh, aunque no se había demostrado que estuvieran relacionadas con la vacuna, constituyeron un fuerte revés para el programa. El golpe mortal llegó un par de semanas más tarde, cuando aparecieron informes de síndrome de Guillain-Barré, un trastorno neuromuscular paralizante, entre algunas personas que habían recibido las vacunas contra la gripe porcina. El público se negó a confiar en un gobierno que accionaba el programa de salud que causó la muerte de los ancianos y jóvenes mutilados; como resultado, menos del 33 por ciento de la población fue vacunada antes de finales de 1976. El Programa de Vacunación Nacional de Influenza fue efectivamente detenido el 16 de diciembre.
Gerald Ford y su intento de obtener crédito por mantener América segura se quebraron. Perdió la elección presidencial contra Jimmy Carter en noviembre. De 1976 a 1977 la temporada de gripe fue por demás libre de gripe ya que los registros se mantuvieron, una condición que al parecer no guarda relación con el programa de vacunación promovido por el Gobierno.

LaGran epidemia de gripe porcina de 1976 nunca tuvo lugar.

Extractos del articulo original de Patrick Di Justo Fuente: http://www.salon.com/env/feature/2009/04/28/1976_swine_flu/
Sólo hago mención a extractos del articulo de Di Justo porque mas tarde se descubrió lo siguiente:

La epidemia de 1918 no fue causada por el virus de la gripe

El temor hacia una pandemia de gripe se basa en el supuesto de brote de gripe en 1918 y 1919 en el cual 20.000.000 personas habrían muerto, según dicen. Esta epidemia antigua es importante ya que es utilizada hoy por el Gobierno de los EE.UU. y medios de comunicación mundiales, constantemente, como prueba de que otra epidemia es posible, y que “va a suceder”, o que esta sucediendo de nuevo. Y por lo tanto, conforma la base de sus políticas públicas sobre la gripe porcina.
¿Pero qué evidencia tenemos de que estas personas murieron a causa de la gripe?
El mismo gobierno de EE.UU. afirma en su página web que en 1918 los científicos no entendían virus. ( http://1918.pandemicflu.gov/the_pandemic/04.htm ) Y no fue hasta 1933 que el virus de la gripe fue descubierto. Entonces, ¿Adónde está el vinculo entre el virus de la gripe porcina y la pandemia de 1918?
Cabría pensar que encontraríamos ese nexo en los artículos científicos, documentos o informes de laboratorio, donde se habrían establecido pruebas que vinculan ambas enfermedades. Sin embargo, no vemos ninguna.
Mientras tanto, científicos de la Universidad de Emory en Atlanta recientemente han anunciado que descubrieron que no fue el virus de la gripe el que causó la muerte de estas personas en la antigua epidemia y que en realidad murieron por infecciones bacterianas, como la Streptococcus pneumoniae. (Http://www.reuters.com/article/scienceNews/idUSTRE5146PD20090205?feedType=RSS&feedName=scienceNews&sp=true)
Según el investigador medico Dr. Dan Duffy, las muertes gripales de 1918 fueron causadas por el uso frecuente de medicamentos como calomelano*, utilizado para el tratamiento de «sepsis». Sepsis es otra palabra para la infección.
En medicina, se entiende por sepsis al síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) provocado por una infección grave, altamente sospechada o documentada y caracterizada por lesión generalizada del endotelio vascular. Esta grave respuesta del organismo frente al daño endotelial se desarrolla como respuesta a microbios en la sangre, orina, pulmón, piel u otros tejidos e incluye dos o más de los signos.
( http://www.whale.to/m/duffy.html )
*Calomelanos es mercurio.
Con dos fuentes independientes diciendo esencialmente lo mismo, es bastante razonable asumir que la mayoría de las personas que murieron en la famosa epidemia de gripe, fueron el resultado directo de una infección por estreptococos, o victimas de haber recibido un tratamiento para combatir la infección con el venenoso mercurio.
Al mismo tiempo, las personas que exhibieron síntomas similares a la gripe fueron medicadas con cloruro de metilo, el cual se utilizó en jarabes para la tos en 1918.
El cloruro de metilo se utiliza también como refrigerante, disolvente, y es neurotóxico, con efectos secundarios, como por ejemplo, somnolencia y coma. (http://en.wikipedia.org/wiki/Methyl_chloride) (Http://en.wikipedia.org/wiki/Methyl_chloride)
El punto es, que en 1918 la gente no murió por la gripe porcina: La mayoría de nosotros hemos tenido gripe. No es algo agradable por supuesto, pero las muertes por gripe son muy poco frecuentes en la actualidad. ¿Cómo es que 20.000.000 personas murieron por gripe en ese entonces, cuando hoy en día la enfermedad es relativamente inofensiva? La respuesta tiene sentido tras lo citado: No fue la gripe, sino otra cosa que lo causó las muertes.

Conclusiones sobre la estafa de la gripe porcina

El gobierno de Estados Unidos, la prensa y los laboratorios han intentado esto antes. En 1976 con la gripe porcina. En 1999 con el Virus del Nilo Occidental y en 2005 con el virus de la gripe aviar.
La exageración, la histeria, el miedo irracional, y la desinformación contribuyen a crear una realidad vacía que poco tiene que ver con la aplicación de la actual «situación de emergencia.»
Los medios de comunicación, la OMS y el Gobierno de los EE.UU. quieren hacernos creer que las personas están cayendo muertas como moscas instantáneamente y que este «mortal» virus mata despiadadamente, extendiéndose en forma desmedida. Sin embargo, esto poco tiene que ver con la realidad.
La verdad es que astutos en este juego se beneficiarán con nuevas leyes y nuevas financiaciones. Por ejemplo en Estados Unidos, los Estados y el gobierno federal contarán con nuevos poderes por la cuarentena de personas que creen que están enfermas. Eso significa que las personas serán encerradas en instalaciones medicas o en el mejor de los casos en sus hogares. Encarceladas sin causa, por una enfermedad que no es contagiosa y que no existe.
La pandemia de gripe en 1918 no fue causada por la gripe, sino por infecciones bacterianas (de fácil tratamiento en la actualidad) y por el tratamiento de las infecciones utilizando mercurio, elemento que causó gravisimas intoxicaciones.
No hay ninguna prueba de que la gripe porcina sea contagiosa, o de que el virus haya sido aislado, ni se ha probado que pueda causar enfermedades.
En otras palabras, vivimos en un mundo donde no hay nada que temer, exceptuando a los gobiernos, bancos y los medios de comunicación que crean epidemias.
¿Porque aparecen nuevos casos y muertes en los diarios o en nuestras ciudades?

Porque es natural:

Cada año, la gripe común mata entre 500.000 y un millón de personas en el mundo. Fuente: BBC . Dato: Se comprende como gripe común a todas las “pestes” gripales que andan dando vueltas por ahí, entre ellas, probablemente, la gripe porcina, que es LEVE comparada a la gripe normal. Por eso encontraran mas y mas casos de gripe porcina y por ello no es una razón para alarmarse.
De hecho, la vacuna contra la gripe contiene actualmente el virus H1N1:  (
Http://en.wikipedia.org/wiki/2009_H1N1_flu_outbreak) Este supuesto nuevo virus A H1N1 es tan similar y cercano al virus de la gripe porcina regular que los laboratorios no pueden observar la diferencia entre la cepa de H1N1 «normal» y el A H1N1 de la cepa de gripe porcina “nueva”.
Fuentes: Citadas en el texto
1) Forbes: Las acciones de Novartis crecen en la bolsa (http://www.forbes.com/2009/06/12/novartis-swine-flu-markets-equity-pharmaceuticals.html)
Recomiendo leer el siguiente articulo del Doctor Mercola, prestigioso referente de la Salud en EEUU que trabajó en la CNN, TIME magazine, LA Times, Fox News, ABC News. Obviamente, por su posición y su interacción comercial con los laboratorios, el Dr. Mercola no fue del todo explicito sobre los temas que este articulo desnudó. Aunque el medico deja entrever la verdad si uno lee entre lineas (y ve los videos que realizaron en 1976 para publicitar la vacuna contra la gripe porcina). Lo que es importante en este articulo es lo que el Dr. Mercola informa sobre el peligroso Tamiflu (Tamiflu es un farmaco peligroso que causa efectos secundarios tales como: convulsiones, delirio o alucinaciones, con una cifra de 14 muertes en niños y adolecentes como resultado de los problemas neuropsiquiátricos e infecciones cerebrales, Japón prohibió Tamiflu para niños en el 2007) y la verdadera prevencion ante cualquier tipo de gripe: /diariobolson/detalle.php?id_noticia=20987
Pueden ver el articulo original en http://www.mercola.com/ pero hay que pagar.

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